Eliot Weinberger ha logrado con este mosaico de voces un poderoso texto coral que es una denuncia, en la propia voz de los actores, de la mentira, la codicia, la voracidad desquiciadas que han sido los motores de la ocupación de Iraq y su cauda de muerte. Lo que está en cuestión aquí son precisamente esos motivos, esa hipocresía, esa voracidad insaciable. El texto es un collage de las declaraciones, las cifras, las confesiones, las confusiones, las contradicciones y los engaños de Bush, de su equipo, de sus aliados, así como de soldados estadounidenses y civiles iraquíes.