| El común olvido. Sylvia Molloy. Buenos Aires: Norma, 2002. Novela. Encuadernación rústica. ISBN 9875450634. 356 págs. ¿Volver es lo mismo que recordar? ¿Qué se pierde en el regreso o cómo se inventa lo que no fue? El común olvido es un viaje sentimental por la memoria desperdigada. El retorno a un país sin epitafios. La búsqueda de una realidad que sólo se forma en la memoria. El protagonista es un académico argentino camuflado o albergado, según el caso o el lapsus, en la lengua anglosajona. Un episodio familiar lo devuelve al pasado, ese mundo paralelo, allí donde su madre dejó de hablar y se gestó el secreto. El motivo parece simple: el cofrecito con las cenizas de su madre ha desaparecido de la bóveda de la Recoleta. Desaparición inaudita, que convertirá al protagonista en un investigador de su identidad afectiva. “Empujado a nombrar lo que no tiene nombre”, en esa búsqueda alternará recuerdos con fantasmas. Y sobre todo inglés con castellano, como si el idioma de los argentinos que se fueron impidiera una traducción cabal de “back home”. Esta “Argentina revisitada” le permitirá desempañar el retrato de su madre, descubriendo un amor trunco o incomprendido. Andariego obstinado, el narrador renueva sus identificaciones a través de las palabras que recibe de los allegados a su madre, como legado de un silencio prematuro. El común olvido es, sin duda, un documento de identidad emitido por la literatura, sin otra ley que la del deseo por la palabra. |