| La máquina de la salsa. Tránsitos del sabor. Juan Carlos Quintero Heredia. San Juan: Ediciones Vértigo, 2005. Ensayo. Encuadernación rústica. ISBN 1932766049. 343 págs. Más que un diálogo, Quintero Heredia propone, en este libro “escrito de oído”, un “encuentro” con la salsa, con el saber de su sabor, y con el sabor de su saber. Despojado del ceremonial (sociológico, etnográfico o antropológico) que legitima y autoriza, La máquina de la salsa se abre a las líneas de fuga del género que convoca, invadido por la plenitud de su sabrosura, sin sustraerse de los peligros de su delirio. Cómplice, juez y parte, esta descarga descomunal regresa a la raíz poética de la mejor tradición del ensayo, ésa que da fe del espectáculo innombrable del pensar. – Rubén Ríos Avila. La sobresaturación de este libro escandaloso, transita el balance precario entre lo que al goce pertenece y lo que le toca de cerca de ese cuerpo que, por sentir, padece. El cuerpo de la salsa y su corpus se interpelan en sucesión y con-fusión, al ritmo del goce que el comentario suscita en el que oye y que, mientras oye, escribe. A una mano van la máquina del sabor y la máquina de la escritura. La salsa, para Quintero Heredia, es viaje de trasbordos, es nave y es mapa de “nosotros”. Viaje de ida y vuelta entre un Palés o un Luis Rafael Sánchez y la ruidosa vellonera de la esquina, entre la cultura “universal”, y la “local”. Poeta de altos reclamos, Quintero Heredia esgrime su propio sabor, como en una controversia entre trovadores, ante los gestos de Marvin Santiago, El Gran Combo, Maelo, Héctor Lavoe, Apollo Sound, Tite Curet, Willie Colón, Cortijo, Celia Cruz, Rubén Blades, Bobby Valentín, Luigi Texidor, Bobby Cruz, y tantos otros que constituyen el soundtrack,de nuestra vida. Y lo que nos deja es, por supuesto … Azúcarrrrrrrrrr! – Lilliana Ramos Collado |