| Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy. Eduardo Mendicutti. Barcelona: Tusquets, 2003. Colección Fábula; 206. Novela. Encuadernación rústica. ISBN 84-8310-860-7. 280 págs. El día que Rebecca de Windsor decidió convertirse en santa, lo hizo con toda la firmeza de cualquier santo que le hubiera precedido. Lo que no pudo predecir fue la infamia y el dolor que causaría el no haber podido preveer lo difícil que sería llegar a serlo dado el hecho de que en el santoral sencillamente no hay sitio para alguien tan sexy. Vamos, la decepción, entre otras cosas, que le había causado la moda de los últimos años, le inspiró a prestarle mayor atención a su luz interior. Pero con un nombre tan excelso, -- sin dejar de mencionar aquel gusto y aquel cuerpo tan despampanante -- no serían pocas las complicaciones del determinado empeño de hacerse santa. Esta es su historia, completita, en siete moradas, y a la intemperie. La contagiosa alegría con que Eduardo Mendicutti crea a la Rebecca de Windsor causará que en los lectores conviva la franca carcajada con la reflexión. Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy esta hecha de un lenguaje tan refinado como la tradición oral que la inventa; y es, en todo el sentido de la palabra, fabulosa. |